domingo, 23 de agosto de 2015

FRAGMENTO DE VIDRIO DE LAS BOTELLAS DEL VINO DE LA SALLE

Hace años que tenía esta reliquia dando vuelta por cajones, repisas o como mero pisapapeles: un trozo de vidrio de las botellas de vino que se fundieron en el incendio intencional que destruyó hace más de 20 años la vetusta bodega gigante de los viñedos ubicados atrás del Colegio de La Salle en La Florida, cuya historia tengo publicada acá. Decidí dignificarla y hacerle un exhibidor propio que me ahorrara también tener que explicar de qué se trata a los curiosos y que facilitara la protección de la pieza: el fragmento de vidrio ahora está incrustado sobre una base de tocón madera de parra (aludiendo a las viñas) y reforzado con silicona, acompañado con una explicación de su historia sobre papel con efecto de envejecido (con betún de Judea y cobertura de silicona) que explica: "Vidrio de los vinos del Bodegón de La Salle.- Vidrio de botellas de vino tinto "de misa" de las viñas del Instituto La Salle de La Florida (Santiago de Chile), fundidas en un incendio que arrasó su histórica bodega y cava en el ex Fundo El Vergel. El inmenso bodegón del siglo XIX tenía dos pisos de adobe, ladrillo y maderas de pino Oregón, roble pellín y raulí. Era tan grande que los religiosos usaron parte de mismo como dormitorios internos del antiguo Colegio. Tras ser destruido por el fuego, sus restos fueron demolidos y las ruinas removidas por completo, en el año 1994". La cara inferior de la base de madera está cubierta de una lámina de goma Eva en toda la zona de contacto con las superficies. La figura de la crucifixión era otro objeto de mis recuerdos que requería de urgente rescate (tuve que repararla, pues es de un metal quebradizo y estaba partida en varias partes), regalado por un amigo de Viña del Mar hace muchos años. Colocarla aquí le da un aspecto de reliquia con connotación mística a la pieza, considerando también que la bodega incendiada era parte del fundo de los sacerdotes de La Salle. Todo está barnizado con una cobertura de vitrificado... Por fin, tengo honorablemente presentado este viejo trozo de historia.